lunes, 8 de abril de 2019

"la vida en el mar es más sabrosa"


La mayoría de las personas salimos de casa, trabajamos unas ocho horas y luego regresamos a nuestro hogar, otras nos vamos a estudiar todo el día y luego volver a nuestras casas. La tripulación de los cruceros, en cambio, pasa 24 al día durante meses metidos en un barco. Es su trabajo. Algunos pensaréis que es un empleo divertido: viajan, conocen a mucha gente y ningún día es parecido al anterior. Otros pensarían en lo opuesto: es un agobio, trabajan muchas horas y no pagan bien.
Los empleados son los únicos que pueden contar exactamente qué ocurre dentro de los camarotes, cuando los pasajeros no miran. ¿Cómo duermen? ¿Hay amigos? ¿Parejas? ¿Fiestas? ¿Cuánto cobran?
Los empleados de los cruceros, por norma general, evitan involucrarse en relaciones serias o aventuras, ya que viven y trabajan encerrados en un barco durante semanas o meses. Así es imposible mantener cualquier relación de pareja. Sin embargo, el roce hace el cariño y todos tienen sus necesidades. A las compañías pareciera que no le importan demasiado que los empleados intimen unos otros, pero no toleran, bajo ningún concepto, que lo hagan con los pasajeros. En los cruceros existen una norma estricta sobre las relaciones entre el servicio y los clientes. Si la empresa se entera, el trabajador podría verse en un gran problema.
"Las compañías de cruceros no quieren ser responsables de la mala actuación de sus empleados, y las acusaciones de violación son demasiado habituales. Por ello no se nos permite tener ciertos comportamientos con los empleados como subir a solas con algunos de los huéspedes", confiesa un usuario.
Aunque la mayoría de los empleados duermen en camarotes pequeños y estrechos que en la mayoría de los casos comparten con algún compañero, los superiores tienen una habitación para ellos solos. Un privilegio que atrae, misteriosamente, a los compañeros del sexo opuesto. (vaya sorpresa)
Por lo general, los empleados de los cruceros se lo pasan muy bien. La mayoría asegura que hay un montón de fiesta cuando están en el mar o en el puerto. Además, cuentan con una ventaja significativa: todos ellos tienen acceso a alcohol barato de la barra de tripulación y pueden disfrutar de descuentos en decenas de bares y restaurantes de los lugares donde el barco para.
Un empleado que trabajó durante cinco años en un crucero asegura que la privacidad no existe en estos empleos. No obstante, esto no era un problema para algunos trabajadores, a quienes les encantaban compartir la habitación con sus colegas y trabajar con vínculo muy fuerte entre los trabajadores.
Si crees que pasas todo el día en la oficina, los empleados de los cruceros no salen de ella. Muchos de estos empleados se quejan de que trabajaban largas horas durante días y no se les paga lo que les correspondería. Los tripulantes tienen unas jornadas muy duras de 70 horas semanales sin un solo día de descanso durante periodos comprendidos entre 6 y 8 meses
Al margen de aspectos negativos como la comida o el sueldo, trabajar en un crucero también tiene su lado positivo. Y uno de ellos es viajar. A pesar de que están navegando un montón de horas, los empleados de los cruceros paran en muchos países y ciudades diferentes.
Además de viajar, estos trabajadores tienen ocasión de practicar experiencias nuevas, como un paseo en trineo de perros en Alaska, hacer rafting en Costa Rica o visitar las pirámides de Egipto.
Por lo que si me preguntan si quisiera trabajar en un crucero a pesar de la paga y demás, no dudaría en responder que sí.